El miedo al caos y a la incertidumbre nos hace buscar la explicación de las causas……
¿Cómo se puede describir el miedo? Sin embargo la sensación que llamamos miedo ha sido descrita en toda clase de literatura, tema para novela y representaciones, así como de fábulas y leyendas guardadas en tradiciones de prácticamente todos los pueblos. La sensación de miedo del hombre primitivo debía de ser tremenda, los fenómenos naturales de los que desconocía su origen, el riesgo de hambre, la amenaza presente de enfermedades, dolor y muerte, lo debia mantener atemorizado de forma permanente. A traves del tiempo el hombre moderno, a aprendido algunas leyes que gobiernan la naturaleza, a aprendido a controlar peligros y enfermedades, pero sigue sin librarse del miedo, es decir hemos superado muchos miedos, pero el miedo continúa entre nosotros pero con diferentes máscaras, parece ser que el miedo sigue siendo un acompañante permanente del hombre, a pesar del conocimiento que lleguemos a tener de nuestro entorno, y de nosotros mismos. ¿Como seria la vida del hombre si estuviera libre de todo tipo de miedo? Puede que esta pregunta tenga diversas respuestas y dependerá totalmente del conocimiento y creencias de quien de las respuestas, pero lo que si es evidente es que el hombre si dejara de temer y reaccionar ante situaciones que ponen en peligro su bien estar, perderia su capacidad de defenderse ante cualquier situación, así como el dolor nos avisa cuando recibimos una lesión provocando una reacción para evitarlo, el miedo nos prepara mental y fisicamente para afrontar un peligro, una persona con el umbral del dolor reducido, se vuelve descuidado en sus movimientos, siendo normal que se hiera mas frecuentemente, quien carece de miedo se vuelve más descuidado, ya sea por ignorancia, por falta de percepción o por descuido, suelen ponerse en riesgos innecesarios, esto lo vemos con frecuencia en los niños, recuerdo pensar esto de mi hija en múltiples ocasiones, me parecía increible, no tenía miedo, es ahora cuando empieza a tenerlos. El miedo es esa sensación de la que ningún ser humano esta exenta, en mayor o menor medida todos lo sentimos alguna vez, una emoción que se excita por la proximidad de un peligro real o imaginario, pero básicamente, el miedo proviene de aquello que no conocemos, de lo que no podemos controlar, lo que es controlable nos hace sentir seguros, lo que no podemos dirigir o controlar, se torna de forma desconocida y se vuelve peligroso. Nuestras actitudes ante la vida se condicionan en gran medida por unos temores que nacen desde dentro en diversos grados y que pasan desde la timidez hasta el pánico, pasando por la alarma, el miedo y llegando al terror. De muchas de nuestras motivaciones nacen temores que condicionan y frenan nuestros actos, de este hecho hay quien saca provecho y ejercen dominio sobre otras, los miedos y temores de otros se transforman en una forma esencial de ejercer autoridad, se llama poder, la naturaleza de cada forma de poder, maneja de una forma especial cada tipo de miedo que le es a fin a dicho poder, el poder aprovecha cada miedo natural en el hombre ( miedo a enfermedades, a la muerte, a encontrarse en la miseria, a la soledad, al rechazo , a ser humillado… etc…) para hacer que obedezca, bajo la amenaza permanente de someterlo a cualquiera de estas situaciones. El miedo en estos casos es utilizado como herramienta de poder, poder politico, poder religioso….., .
El miedo se puede manifestar de diferentes maneras, miedo al fracaso, a la propia debilidad, al rechazo, necesitamos constantemente la aprobación de un grupo o de alguien, miedo a la pérdida, al marido, a la esposa, a los padres, e incluso a los hijos… cuántas mujeres atemorizadas por sus maridos … y viceversa, éste podrá ser un buen ejemplo de dominio, abuso y poder, haciendo que el que la padece viva en el mismo infierno, y por supuesto hoy en dia un miedo terrible a la pérdida de trabajo, a no llegar a fin de mes, a quedarse en la ruina, este tipo de temor respeta a los jóvenes que viven en casa de sus padres todabia, sin responsabilidades, solo tendríamos que ponerles una hipoteca y sabrían a que sabe este miedo, tambien está el miedo al cambio, este tipo de miedo, es el padre de todos los miedos, detrás de el se desarrollan muchos tipos de miedo.
Desde la infancia padecemos la presión, con su sentido de premio o de castigo, cuando nos dicen algo que nos causa enfado se nos hiere, nos lastiman y tratando de que no vuelvan hacerlo vivimos una forma de resistencia, de estas heridas y por ellas creamos alrededor de nosotros una barrera llamada miedo. La naturaleza de ansiedades y miedos va cambiando a medida que vamos creciendo, de niños experimentamos numerosos miedos, miedo a los extraños, a quedarse solos, al colegio, a la oscuridad y un largo etc…pero este tipo de miedos podríamos considerarlos como una emoción, necesaria y adaptativa, que incluso nos pueden resultar útiles, a traves del aprendizaje nos ayudan a enfrentarnos de forma adecuada a situaciones difíciles o amenazantes, su función es protegernos de posibles daños, pero los miedos dejan de ser positivos cuando superan el umbral de la tolerancia y no hay percepción de control, entoces se convierte en fobia, quienes terminan teniendo fobias no estan amenazados precisamente por ninguna causa aparente ni objetiva ni próxima, y sin embargo son incapaces de liberarse de estos temores, hay quien teme a las ratas, arañas, oscuridad o a las tormentas, recuerdo cuando era pequeña tenía terror de los truenos, (mi abuela para calmarme me decía que era san pedro que trasladaba los muebles de un sitio a otro), en realidad no le temia al rayo porque lo veia, pero el trueno no sabia de donde procedía y era el temor que me causaba, algunos tienen miedo a la soledad, a las muchedumbres o a espacios cerrados, en estos casos el terror es para la mente lo que la parálisis al cuerpo, cuando el miedo es constante perdemos confianza en nosotros mismos, nos sentimos impotentes y estamos abocados a un fracaso seguro si no nos enfrentamos a ellos. El miedo es una emoción que nos es dada en el hatillo de emociones cuando nacemos, pero lo podemos ir modulando a través de nuestra educación, nuestro entorno o nuestra cultura.
El miedo nos paraliza, en un mundo que cambia a una velocidad de vértigo, donde el talento, la innovación y la creatividad es lo que cuenta, n¡nguna de estas facetas puede desarrollarse abiertamente si sentimos miedo, es biológicamente imposible que una persona desarrolle todo su potencial si vive en una situación de constante miedo. Principalmente la meta del miedo es evitar que nosotros hagamos algo determinado, podria decirse que el propósito del miedo es evitar que nuestro cuerpo salga herido ya sea fisica o psicologicamente, en este punto se podría decir que es como un mecanismo de autodefensa, parecería normal creer que un cierto grado de temor nos puede incluso ayudar a progresar, pero creo que el temor y el miedo cuando se trata de evolucionar,progresar y ser, no es bueno ni saludable, creo que no es lo más adecuado buscar una justificación al miedo, ya que este nos coacciona, y nos hace entrar en un mundo subjetivo y paralizante, los seres humanos tememos, nos aferramos a cosas y personas que por si mismas no se pueden poseer, y tememos perderlas, tememos por nuestro nombre y posición, por familia y posesiones, a medida que vamos adquiriendo bienes, reputación, estamos adquiriendo tambien el temor a perderlos, y una constante preocupacón de velar por su salvaguardia, nos convertimos en víctimas de de nuestra propia ambición, quien posee teme, y esto es un defecto común, en diferentes grados, pero de muchos de los que formamos la humanidad. Para que el miedo desaparezca es imprescindible ser conscientes de que lo tenemos, si somos capaces de descubrir la causa de nuestros miedos, también somos capaces de cambiar esa causa erradicando de una vez el miedo, puesto que la percepción misma de esa causa pone fín al miedo.
A veces hacemos alguna cosa que tememos que se sepa, porque nuestra reputación se rompería, perderíamos lo adquirido a través del tiempo, recuerdos, pensamientos que nos piden a gritos que nos protejamos, el tiempo y el pensamiento van juntos, no hay una línea que los divida, y si no lo tenemos claro podemos confundir el proceso que da origen al miedo. La raíz del miedo puede ser tiempo-pensamiento, las cosas que hicimos en el pasado, y el pensamiento dándoles un valor de agradables o desagradables, pueden ser las raíces de algunos de nuestros miedos. El miedo puede ser muy inteligente en cuanto a protegernos se refiere en estos casos. El miedo es complejo, no sólo es una conmoción biológica , si no que el cerebro tambien la padece, esta conmoción puede ser momentánea o continuar en diferentes formas, expresiones y modalidades, para comprender la raíz de este miedo que sentimos hacia nosotros mismos, deberíamos comprender el tiempo, el tiempo como ayer , como hoy y como mañana, recordamos algo, y ese algo hace que nos sintamos avergonzados o temerosos, esto va prosiguiendo hacia el futuro, y todo este proceso es el tiempo, el tiempo no sólo son las 24 horas de un reloj, el tiempo es tambien interno, psicológico, “soy esto y quiero llegar a ser aquello”, el llegar a ser aquello se llama evolución, evolución implica desarrollo, “soy ignorante pero aprenderé” ” no se pero sabré” “dame tiempo y me libraré de violencia, de malos hábitos….., un dia, una semana, un mes , un año,… pero lo conseguiré” vivimos a base de tiempo, no sólo es el tiempo de nueve a cinco en un trabajo, si no tambien necesitamos tiempo para llegar a ser algo, necesitamos comprender el tiempo con todo su movimiento, pues en el vivimos tanto biológica como psicológicamente.
Nuestra conducta derivada del miedo junto con sus expresiones y manifestaciones ante peligros, ya sean reales o imaginarios, será un buen indicador que determina nuestro equilibrio psicológico, si la mente está equilibrada, el cómo percibimos el peligro estará acorde a la realidad, y la reacción de miedo que provoque estara en proporción, cuando nuestra mente está más ofuscada, no somos capaces de ver la realidad, el miedo o temor que sintamos puede surgir de un peligro imaginario que sólo exista en nuestro mundo interior, reaccionamos desproporcionadamente, miminizándolo o exagerándolo.
No es un síntoma de debilidad reconocer en mi misma que tengo miedos. Mirar el miedo a la cara y hacerlo concreto, no es tarea sencilla, de todos los miedos a los que temo más, es a los miedos ambiguos, esos que no los puedo ver ni tocar, porque intento buscarle una forma física, pero no existe como tal, mi peor enemiga siempre es mi propia cabeza, soy capaz de imaginar cosas peores que la propia realidad, como decía Nelson Mandela,” no es más valiente aquel que no tiene miedo, si no aquel que sabe como conquistarlo”.
.