MIEDO

El miedo al caos y a la incertidumbre nos hace buscar la explicación de las causas……
¿Cómo se puede describir el miedo? Sin embargo la sensación que llamamos miedo ha sido descrita en toda clase de literatura, tema para novela y representaciones, así como de fábulas y leyendas guardadas en tradiciones de prácticamente todos los pueblos. La sensación de miedo del hombre primitivo debía de ser tremenda, los fenómenos naturales de los que desconocía su origen, el riesgo de hambre, la amenaza presente de enfermedades, dolor y muerte, lo debia mantener atemorizado de forma permanente. A traves del tiempo el hombre moderno, a aprendido algunas leyes que gobiernan la naturaleza, a aprendido a controlar peligros y enfermedades, pero sigue sin librarse del miedo, es decir hemos superado muchos miedos, pero el miedo continúa entre nosotros pero con diferentes máscaras, parece ser que el miedo sigue siendo un acompañante permanente del hombre, a pesar del conocimiento que lleguemos a tener de nuestro entorno, y de nosotros mismos. ¿Como seria la vida del hombre si estuviera libre de todo tipo de miedo? Puede que esta pregunta tenga diversas respuestas y dependerá totalmente del conocimiento y creencias de quien de las respuestas, pero lo que si es evidente es que el hombre si dejara de temer y reaccionar ante situaciones que ponen en peligro su bien estar, perderia su capacidad de defenderse ante cualquier situación, así como el dolor nos avisa cuando recibimos una lesión provocando una reacción para evitarlo, el miedo nos prepara mental y fisicamente para afrontar un peligro, una persona con el umbral del dolor reducido, se vuelve descuidado en sus movimientos, siendo normal que se hiera mas frecuentemente, quien carece de miedo se vuelve más descuidado, ya sea por ignorancia, por falta de percepción o por descuido, suelen ponerse en riesgos innecesarios, esto lo vemos con frecuencia en los niños, recuerdo pensar esto de mi hija en múltiples ocasiones, me parecía increible, no tenía miedo, es ahora cuando empieza a tenerlos. El miedo es esa sensación de la que ningún ser humano esta exenta, en mayor o menor medida todos lo sentimos alguna vez, una emoción que se excita por la proximidad de un peligro real o imaginario, pero básicamente, el miedo proviene de aquello que no conocemos, de lo que no podemos controlar, lo que es controlable nos hace sentir seguros, lo que no podemos dirigir o controlar, se torna de forma desconocida y se vuelve peligroso. Nuestras actitudes ante la vida se condicionan en gran medida por unos temores que nacen desde dentro en diversos grados y que pasan desde la timidez hasta el pánico, pasando por la alarma, el miedo y llegando al terror. De muchas de nuestras motivaciones nacen temores que condicionan y frenan nuestros actos, de este hecho hay quien saca provecho y ejercen dominio sobre otras, los miedos y temores de otros se transforman en una forma esencial de ejercer autoridad, se llama poder, la naturaleza de cada forma de poder, maneja de una forma especial cada tipo de miedo que le es a fin a dicho poder, el poder aprovecha cada miedo natural en el hombre ( miedo a enfermedades, a la muerte, a encontrarse en la miseria, a la soledad, al rechazo , a ser humillado… etc…) para hacer que obedezca, bajo la amenaza permanente de someterlo a cualquiera de estas situaciones. El miedo en estos casos es utilizado como herramienta de poder, poder politico, poder religioso….., .

El miedo se puede manifestar de diferentes maneras, miedo al fracaso, a la propia debilidad, al rechazo, necesitamos constantemente la aprobación de un grupo o de alguien, miedo a la pérdida, al marido, a la esposa, a los padres, e incluso a los hijos… cuántas mujeres atemorizadas por sus maridos … y viceversa, éste podrá ser un buen ejemplo de dominio, abuso y poder, haciendo que el que la padece viva en el mismo infierno, y por supuesto hoy en dia un miedo terrible a la pérdida de trabajo, a no llegar a fin de mes, a quedarse en la ruina, este tipo de temor respeta a los jóvenes que viven en casa de sus padres todabia, sin responsabilidades, solo tendríamos que ponerles una hipoteca y sabrían a que sabe este miedo, tambien está el miedo al cambio, este tipo de miedo, es el padre de todos los miedos, detrás de el se desarrollan muchos tipos de miedo.

Desde la infancia padecemos la presión, con su sentido de premio o de castigo, cuando nos dicen algo que nos causa enfado se nos hiere, nos lastiman y tratando de que no vuelvan hacerlo vivimos una forma de resistencia, de estas heridas y por ellas creamos alrededor de nosotros una barrera llamada miedo. La naturaleza de ansiedades y miedos va cambiando a medida que vamos creciendo, de niños experimentamos numerosos miedos, miedo a los extraños, a quedarse solos, al colegio, a la oscuridad y un largo etc…pero este tipo de miedos podríamos considerarlos como una emoción, necesaria y adaptativa, que incluso nos pueden resultar útiles, a traves del aprendizaje nos ayudan a enfrentarnos de forma adecuada a situaciones difíciles o amenazantes, su función es protegernos de posibles daños, pero los miedos dejan de ser positivos cuando superan el umbral de la tolerancia y no hay percepción de control, entoces se convierte en fobia, quienes terminan teniendo fobias no estan amenazados precisamente por ninguna causa aparente ni objetiva ni próxima, y sin embargo son incapaces de liberarse de estos temores, hay quien teme a las ratas, arañas, oscuridad o a las tormentas, recuerdo cuando era pequeña tenía terror de los truenos, (mi abuela para calmarme me decía que era san pedro que trasladaba los muebles de un sitio a otro), en realidad no le temia al rayo porque lo veia, pero el trueno no sabia de donde procedía y era el temor que me causaba, algunos tienen miedo a la soledad, a las muchedumbres o a espacios cerrados, en estos casos el terror es para la mente lo que la parálisis al cuerpo, cuando el miedo es constante perdemos confianza en nosotros mismos, nos sentimos impotentes y estamos abocados a un fracaso seguro si no nos enfrentamos a ellos. El miedo es una emoción que nos es dada en el hatillo de emociones cuando nacemos, pero lo podemos ir modulando a través de nuestra educación, nuestro entorno o nuestra cultura.

El miedo nos paraliza, en un mundo que cambia a una velocidad de vértigo, donde el talento, la innovación y la creatividad es lo que cuenta, n¡nguna de estas facetas puede desarrollarse abiertamente si sentimos miedo, es biológicamente imposible que una persona desarrolle todo su potencial si vive en una situación de constante miedo. Principalmente la meta del miedo es evitar que nosotros hagamos algo determinado, podria decirse que el propósito del miedo es evitar que nuestro cuerpo salga herido ya sea fisica o psicologicamente, en este punto se podría decir que es como un mecanismo de autodefensa, parecería normal creer que un cierto grado de temor nos puede incluso ayudar a progresar, pero creo que el temor y el miedo cuando se trata de evolucionar,progresar y ser, no es bueno ni saludable, creo que no es lo más adecuado buscar una justificación al miedo, ya que este nos coacciona, y nos hace entrar en un mundo subjetivo y paralizante, los seres humanos tememos, nos aferramos a cosas y personas que por si mismas no se pueden poseer, y tememos perderlas, tememos por nuestro nombre y posición, por familia y posesiones, a medida que vamos adquiriendo bienes, reputación, estamos adquiriendo tambien el temor a perderlos, y una constante preocupacón de velar por su salvaguardia, nos convertimos en víctimas de de nuestra propia ambición, quien posee teme, y esto es un defecto común, en diferentes grados, pero de muchos de los que formamos la humanidad. Para que el miedo desaparezca es imprescindible ser conscientes de que lo tenemos, si somos capaces de descubrir la causa de nuestros miedos, también somos capaces de cambiar esa causa erradicando de una vez el miedo, puesto que la percepción misma de esa causa pone fín al miedo.

A veces hacemos alguna cosa que tememos que se sepa, porque nuestra reputación se rompería, perderíamos lo adquirido a través del tiempo, recuerdos, pensamientos que nos piden a gritos que nos protejamos, el tiempo y el pensamiento van juntos, no hay una línea que los divida, y si no lo tenemos claro podemos confundir el proceso que da origen al miedo. La raíz del miedo puede ser tiempo-pensamiento, las cosas que hicimos en el pasado, y el pensamiento dándoles un valor de agradables o desagradables, pueden ser las raíces de algunos de nuestros miedos. El miedo puede ser muy inteligente en cuanto a protegernos se refiere en estos casos. El miedo es complejo, no sólo es una conmoción biológica , si no que el cerebro tambien la padece, esta conmoción puede ser momentánea o continuar en diferentes formas, expresiones y modalidades, para comprender la raíz de este miedo que sentimos hacia nosotros mismos, deberíamos comprender el tiempo, el tiempo como ayer , como hoy y como mañana, recordamos algo, y ese algo hace que nos sintamos avergonzados o temerosos, esto va prosiguiendo hacia el futuro, y todo este proceso es el tiempo, el tiempo no sólo son las 24 horas de un reloj, el tiempo es tambien interno, psicológico, “soy esto y quiero llegar a ser aquello”, el llegar a ser aquello se llama evolución, evolución implica desarrollo, “soy ignorante pero aprenderé” ” no se pero sabré” “dame tiempo y me libraré de violencia, de malos hábitos….., un dia, una semana, un mes , un año,… pero lo conseguiré” vivimos a base de tiempo, no sólo es el tiempo de nueve a cinco en un trabajo, si no tambien necesitamos tiempo para llegar a ser algo, necesitamos comprender el tiempo con todo su movimiento, pues en el vivimos tanto biológica como psicológicamente.

Nuestra conducta derivada del miedo junto con sus expresiones y manifestaciones ante peligros, ya sean reales o imaginarios, será un buen indicador que determina nuestro equilibrio psicológico, si la mente está equilibrada, el cómo percibimos el peligro estará acorde a la realidad, y la reacción de miedo que provoque estara en proporción, cuando nuestra mente está más ofuscada, no somos capaces de ver la realidad, el miedo o temor que sintamos puede surgir de un peligro imaginario que sólo exista en nuestro mundo interior, reaccionamos desproporcionadamente, miminizándolo o exagerándolo.

No es un síntoma de debilidad reconocer en mi misma que tengo miedos. Mirar el miedo a la cara y hacerlo concreto, no es tarea sencilla, de todos los miedos a los que temo más, es a los miedos ambiguos, esos que no los puedo ver ni tocar, porque intento buscarle una forma física, pero no existe como tal, mi peor enemiga siempre es mi propia cabeza, soy capaz de imaginar cosas peores que la propia realidad, como decía Nelson Mandela,” no es más valiente aquel que no tiene miedo, si no aquel que sabe como conquistarlo”.

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DIGNIDAD

El propio conocimiento y el abrirse de forma natural y espontánea hacia los demás, nos permite observar, contemplar y considerar en ellos y en nosotros el poder de la inteligencia y la grandeza de la libertad, el hombre con su inteligencia es capaz de manifestarse y manifestar el mundo en el que vive y del que forma parte, es capaz de mirarse a si mismo y mirar al mundo, pero el corazón humano está repleto de deseos insaciables, de amor, de pasiones, que le llevan a volcarse con mayor o menor acierto en personas y objetivos, todo esto forma parte de nuestro propio ser y siempre nos acompaña, aunque a veces se esconda en la enfermedad o la inconsciencia, El hombre forma parte del mundo, por su inteligencia y libertad muestra una singular capacidad de dominarlo, se siente impulsado a acturar con esta finalidad, por tanto el valor del ser humano es superior con diferencia respecto a los demás seres, a ese valor lo llamamos dignidad humana, autonomia, libertad, racionalidad de esto esta dotado el hombre, nos basamos en el hecho de que podemos tomar decisiones (autonomia), sin ningun impedimento (libertad) y dar una explicación a estas decisiones (racionalidad). De manera general, la dignidad es una cualidad que viene con un título o estatus, la dignidad de un obispo, rey, embajador, ejecutivo, dando a entender que son personas importantes, indica un alto grado de excelencia, otra aplicación seria cuando nos referimos a que alguien se merece lo que le sucede, un castigo de la magnitud de la indignidad del hecho cometido. Algo es digno cuando es valioso de por si,no sólo por su utilidad para esto o para lo otro, pero en el hombre la dignidad reside en que no es un qué, sino es un quien, dotado de intimidad, voluntad, inteligencia, libertad y capacidad de amar, y cuando no se acepta el valor de la persona en sí misma, solo puede conducir a dejar de respetarla, no valorar lo que se tiene y envidiar y desear lo ajeno seria un buen ejemplo el término dignidad va un poco más allá, lo que hace que el ser humano sea humano, es la esencia, y la esencia del ser humano esta dada en la dignidad, nos hace diferentes a los demás seres, poniéndonos por encima de ellos. Este concepto es el eje central en lo que se refiere a los derechos humanos, y de hecho la dignidad forma parte de los conceptos involucrados en estos derechos, vivimos unos tiempos en los que los derechos humanos y sus fundamentos, juegan un papel fundamental en el pensamiento y nuestro comportamiento, pero tambien tropezamos con el hecho de la violación de estos derechos. La dignidad de las personas se pone en entredicho en la práctica a veces en proporciones bastante elevadas, para comprender la dignidad de una persona, no es suficiente con una teoria de los derechos humanos, sino en la práctica de esos derechos en cada uno de los hombres, la dignidad no es un término teórico, sino real, no somos abstractos sino de carne y hueso, por otra parte se dice y se escribe inagotablemente que la persona es un valor fundamental y que tiene una dignidad propia inquebrantable. Imaginemos por un momento que la sociedad decidiera no respetar la dignidad humana, èsta seguiria siendo una realidad muy presente en cada ser humano, y aún cuando unos cuantos ciudadanos les fueran dados un trato indigno, perseguidos, apartados, olvidados, encerrados o incluso eliminados, este desprecio no cambiaría en nada su más alto valor humano, su dignidad.

Por el simple hecho de pertener a la raza humana, todo ser humano es en si mismo digno y merecedor de respeto, la dignidad podemos verla en nosotros mismos o en los demás, pero ni podemos darla ni está en nuestra mano retirarla a nadie, está antes que nuestra voluntad, y nos exige una actitud adecuada, reconocerla y aceptarla como el primero de nuestros valores. Las cosas tienen un valor de intercambio, siempre se pueden reemplazar, el ser humano tiene una dignidad moral cuando se comporta éticamente de forma adecuada con unos bienes y valores, y a su vez es el valor mas alto de la naturaleza, por lo tanto no tiene precio sino valor, un valor ilimitado, la persona es previamente digna, incluso aunque los demás no reconozcan en un acto determinado de indignidad moral, su dignidad como ser. Si la dignidad humana existe precisamente porque el ser humano se distingue de los animales por el hecho de tener autodeterminación y al mismo tiempo igualdad frente a los de su misma especie, respetando las diferencias de cada ser humano, haciendo que la convivencia en esta sociedad sea interesante y constructiva, siendo merecedor de derechos y obligaciones, capaz de convivir con respeto y de forma inteligente dentro de la sociedad, me queda en el aire una pregunta: ¿ Como es posible que exista la discriminacion, los ultrajes, y la humillación en la integridad de algunos seres?

“Trata a los otros de la misma forma que querrias que te trataran a ti” , esta es la primera regla de oro, en este principio tuve la suerte de ser educada y cuando mis hijas van a efectuar una accion o decir algo, trato de inculcarles el principio del respeto, el respeto contiene la esencia de la vida moral. Si la dignidad es el primero en la escala de valores, el primer principio que esta genera es el respeto, respeto total, incondicional y absoluto, respeto que debe extenderse a todos los que lo poseen, es decir a todo ser humano, el canon de la dignidad no puede depender de ninguna forma de su coheficiente intelectual , raza, ideología, sexo,edad, salud, lugar de nacimiento, de lo que poseemos, de la forma y calidad de vida, etc.. si esto fuera así, nos dariamos de cabeza ante un racismo o totalitarismo totalmente inaceptable, y en cualquiera de sus manifestaciones….., lamentablemente sigue existiendo.

Naturalmente escribe una persona en la que fue educada tal vez con escasos conocimientos, pero con una escala de valores en los que la dignidad y el respeto eran fundamentales, afortunadamente me es es facil mantener el sentido de digninad y respeto en un lugar privilegiado. No todas las personas tienen un mismo sentido de lo que es la dignidad, y no todas las personas sienten que su dignidad existe.

Las personas no somos dignas porque debamos de ser tratadas como fines en si, sino por ser dignas debemos tratarnos como fines en si, y no como medios, somos personas, seres dignos en si.

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MAL HUMOR

Nadie puede obviar la tristeza, pero si podemos sacudirnos el mal humor. Bien mirado, la tristeza tiene un cierto encanto, atractivo e incluso puede resultar poética en algunos casos, pero el mal humor carece de todo ésto, hay quien opina que el mal humor es el hermano mayor del hastío y de la perza, prosa vulgar de la vida misma, y una pérdida de tiempo, todos sabemos que el enojo no es buen consejero, pero ¿quien no ha tenido uno de esos dias en que nada parece estar bien?, todos tenemos nuestros límites, y cuando estos se traspasan llega el agotamiento, y el enfado, además de expectativas no cumplidas, el desencadente puede ser cualquier circunstancia y no es raro que vaya acompañado de otros síntomas como la ansiedad, el stres, miedos o depresión, en otras ocasiones basta que se nos pase un mal pensamiento para ponernos de mal humor. Despertarse con mal humor, es la peor forma de comenzar un día, vencer el mal humor para enfrentar el día con una sonrisa a veces es una dificil tarea. Cambiar el mal humor por buen humor es sólo una actitud, estar de mal humor no nos beneficia ni el el cuerpo ni en la mente, tarde o temprano acusaremos las consecuencias. Reservar un poco de tiempo para hacer algo que nos guste, salir a la calle y contemplar otros mundos, serían sin duda unos buenos remedios para combatir ese estado de ánimo que nos enfurece, y que sin lugar a dudas no gusta a los demás. El mal humor o el enfado es cómo una válvula, cuando se abre parece que alivia la presión a la que estamos sometidos ante una circunstancia que nos afecta, por lo que aceptar que estamos enfadados o de mal humor sería mas productivo en uno mismo que negarlo. De alguna forma el mal humor genera una negación a la realidad, no estoy conforme con lo que esperaba de acuerdo a la expectativa que había puesto, y eso me produce una fustración que puede convertirse en enojo. El sentido del humor es necesario para afrontar cualquier situación, la risa y la ironía nos invitan a superar cualquier obstaculo, es verdad que existe gente que le cuesta mostrar su lado más amable, hay personas que tienden a enfadarse con facilidad y se muestran irrascibles, el caracter no es innato, siempre es un buen momento para cambiarlo. Enfadarse o sentir mal humor, son sentimientos propios del ser humano, lo dificil realmente es sentir ese enfado o ira sin dañar a la persona que tenemos delante o al lado, cualquiera puede enfadarse, es muy facil hacerlo, lo dificil es hacerlo con la persona adecuada con la intensidad justa en el momento oportuno de una forma correcta y de una causa justa.

“Cada día en que nosotros no hayamos bailado por lo menos una vez debemos considerarlo perdido. Y debemos llamar cada verdad falsa cuando no haya sido acompañada por lo menos por una risa”, sentenció Friedrich Nietzsche..

PUERTAS

Una puerta tiene un simbolismo más grande de lo que parece a simple vista. La puerta de nuestra casa por ejemplo, separa nuestro espacio privado del espacio público. Nuestra casa la construimos día a día, y vamos entrando por esa puerta todo lo que creemos necesario y beneficioso para nosotros y los nuestros, nos procuramos que tenga rincones, estancias, colgamos fotografías, cuadros que con el pasar del tiempo recordamos donde, cuando, porque y con quién lo adquirimos, cada objeto tiene una historia. Una casa transmite aquello que pensamos de nosotros mismos y de cuanto nos rodea, refleja nuestros intereses, creencias, vacilaciones y nuestras pasiones. Cuando abro la puerta de mi casa a alguien, no solo estoy abriendo una puerta, estoy invitando a conocer mi intimidad, mi privacidad, se puede conocer sin necesidad de palabras a alguien cuando cruzas el umbral de su hogar. Un hogar no se mide por metros cuadrados, ni se llama primero, segundo o entresuelo, el hogar de cada uno tiene nombre y apellidos y está repleto de rincones, historias, manias, ideas y recuerdos. Cuando visito la casa de mis padres y abro su puerta, todo un mundo de recuerdos acude a mi mente, cada estancia, cada cuadro, cada fotografía está cargada de buenos y malos momentos, cada objeto allí puesto tiene su historia y me es imposible mirarlos sin recordar porque estan allí. Los muebles tambien cobran especial significado, la mesa de comer por ejemplo, cada uno tenía su sitio, mirándola puedo recordar cientos de sobremesas cargadas unas veces de alegrias y buenas noticias y otras veces de tristezas y disputas, y así sucede en cada estancia, antes de abrir cada puerta, repaso mentalmente lo que se esconde detrás de esa puerta, puedo ver y sentir a los que formábamos ese hogar. La casa es el lugar donde siempre se vuelve.

En nuestra vida no sólo abrimos y cerramos puertas de lugares, una casa, un restaurante, un supermercado…. hacemos algo más importante, abrimos y cerramos nuestras puertas a otras personas. Alguien que se cruza en nuestro camino en determinados momentos dejamos que se marche o se quede, abriéndole o cerrándole nuestra puerta.

Una puerta puede ser signo de acogida o de rechazo , separación y clausura, a una puerta se llama siempre desde fuera pero se abre desde dentro, a menos que nos etreguen la llave para poder abrirla sin llamar , hay puertas que estan tapiadas, cortaron su lazo y limitaron para siempre que pudiese ser llamada, su dueño la cerró y por mucho que golpeemos jamás se abrirá, hay puertas simples con una entrada senclla, sin decoración ni maquillajes y puertas oscuras que todo lo ocultan, ni se dejan ni quieren conocer, puertas ostentosas, orgullosas, empeñadas en mostrar hacia el exterior una grandeza que creen poseer, haciendo creer que lo que la puerta esconde, es todabia más bello que lo que la misma puerta muestra y al entrar te das cuenta que solo hay una estancia vacía, hay puertas que siempre están abiertas que no ocultan nada e invitan a entrar sin llamar, ofreciendo nuevos caminos, hay puertas vaiven, igual se abren hacía dentro que hacía afuera, se han acomodado , no direccionan la entrada han renunciado a una dirección, puertas circulares que todo gira en torno a ellas, hay puertas comunitarias, que sirven a un grupo y facilitan e acceso a diferentes mundos, puertas que cargan el saber de los años, nos invitan a traspasarlas, ofrecen calma y nos enseñan a vivir el tiempo del que al aprender mira y se admira, puertas inaccesibles, puertas eficientes, puertas soñadoras…infinidad de puertas, todas se abren y se cierran, y a menudo cuando se nos cierra a nosotros lo vemos con tanta tristeza durante tanto tiempo que no somos capaces de ver que otra se nos ha abierto. Una puerta siempre es una tentación, nos invita a imaginar que mundos se esconden detras de ella. En la vida nos encontramos con muchas puertas, pero ¿cuantas tenemos el corage de llamar, y cuantas de cerrar?

Quizá la mayor facultad que posee nuestra mente sea la capacidad de sobrellevar el dolor.

El pensamiento clásico nos enseña las cuatro puertas de la mente, por las que cada uno pasa según sus necesidades.

La primera a es la puerta del sueño. El sueño nos ofrece un refugio del mundo y de todo su dolor. El sueño marca el paso del tiempo y nos proporciona distancia de las cosas que nos han hecho daño. Cuando una persona resulta herida, suele perder el conocimiento. y cuando alguien recibe una noticia traumática, suele desvanecerse o desmayarse. Así es comola mente se protege del dolor, pasando por la primera puerta.

La segunda es la puerta del olvido. Algunas heridas son demasiado profundas para curarse, o para curarse deprisa. Además muchos recuerdos son dolorosos, y no hay curación posible. El dicho de que el tiempo todo lo cura, es falso. el tiempo cura la mayoria de las heridas, el resto están escondidas detrás de esa puerta.

La tercera es la puerta de la locura. a veces, la mente recibe un golpe tan brutal que se esconde en la demencia. Puede parecer que eso no sea beneficioso, pero lo es. A veces, la realidad es solo dolor, y para huir de ese dolor, la mente tiene que abandonar la realidad.

La última puerta es la de la muerte. El último recurso. Después de morir, nada puede hacernos daño, o eso nos han enseñado.

( El nombre del viento, Patrigk Rothfuss)

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INDIFERENCIA

Cuando todo es duda y el engaño es la respuesta, cuando existe un abismo entre conducta y palabra, y el pensamiento y la acción se enfrentan, la indiferencia es el centro del pensamiento, se alimenta de discracciones que quieren justificar lo que no es justificable, en este caos, la indiferencia organiza a la tranquilidad frente a la injusticia. La indiferencia es una actitud dificil de soportar y superar, ya que cuando somos indiferentes a alguien,ese alguien no siente ninguna necesidad respecto de lo que nosotros podemos ofrecer o brindar. No hay peor sensacion que el sentir que alguien que nos importa le somos indiferentes. La indiferencia conduce a la insensibilidad, a la anestesia afectiva y una frialdad emocional, psicologicamente endurece, acoraza e invita al aislamiento interior, por mucho que en lo exterior seamos sociables e incluso simpáticos. Hay un buen número de individuos que llenan sus relaciones de empatía y encanto y sin embargo son totalmente indiferentes en sus sentimientos hacía los demás. Hay quien utiliza la indferencia como una actitud de auto-defensa por miedo a ser rechazado, menospreciado, herido, puesto en tela de juicio o ignorado. La indiferencia puede orientarse ante situaciones, personas o incluso nosotros mismos, pudiendo conducir hasta el cinismo. Hay personas que sólo son indiferetes en apariencia, y utilizan esta actitud para ocultar, otros incorporan esta actitud a su personalidad, la asumen de tal modo que fustra sus sentimientos hacia los demás , volviéndolos frios e insensbles, ajenos a las necesidades de su entorno, en cualquier caso, unas veces sirve como escudo psiquico y otras para compensar las grietas emocionales, cuando esta actitud prevalece, se pueden tener problemas en las relaciones humanas, y a la inversa, cuando se tienen problemas con las relaciones humanas se puede neuróticamente optar por la indiferencia, lo que nos induciría a un deterioro del desarrollo humano, para un desarrollo vital se requiere sensibilidad, y la indiferenca no sabe que existe la sensibilidad. Curiosamente la indiferencia sirve también de máscara en personas muy sensibles, le sirve de autodefensa al miedo, al dolor, o simplemente porque su necesidad de cariño no está satisfecha, se suele recurrir a esta autodefensa al igual que otras personas recurren al perfecionismo, al afan de demostrar su valía. La indiferencia es bastante utilizada en adolestes, como arma para llamar la atención a alguien en especial, “si le muestro indiferencia, se fijará más en mi”, (hay adultos que siguen utilizando esta máscara). Las palabras tienen un poder oculto de evocar cuando las nombras, con su sonido o entonación tienen capacidad y efecto de seducción, la palabra indiferencia evoca un frio que no despierta al calor del afecto, el interés o curiosidad hacia algo o alguien, la indiferencia es la línea en la que el bien y el mal, la crueldad y la compasión se funde. La indiferencia puede ser seductora y nos tienta a sentirla, es mucho mas facil alejarse y no involucrarse, seria problemático involucrarse con los problemas y preocupaciones ajenos, es facil evitar interrupciones bruscas en nuestros sueños o esperanzas. Cuando a alguien y en especial a los que quiero dejo de importar, prefiero que sea injusto conmigo que indiferente, ser indiferente al sufrimiento que puede crear un ser humano con su indiferencia, es lo que hace que el ser humano se vuelva inhumano, falto de sentimientos, si tubiera que elegir entre odio o indiferencia, sin lugar a dudas, el odio. Del odio se puede obtener una respuesta, de la indiferencia solo silencio. La indiferencia puede ejecutarse como castigo y al no obtener respuesta, no sabes en lo que has errado, o podido molestar, haciendo que no halla posibilidad de rectificación, al mismo tiempo se rompe una relación que antes era próspera y gratificante. Nunca he sentido indiferencia, de todas las actitudes del ser humano, tal vez la que menos soporte sea la indiferencia, y cuando la siento acercarse, siento un miedo terrible tenerla. No debemos justificar nuestro cansancio ni dar paso a la apatía cuando en algún momento de nuestra vida nos sentimos decepcionados ante alguien o algo que queríamos hacer no ha salido, esa misma decepción si de verdad la sentimos, es porque todabia creemos, y sobre todo creemos en nosotros mismos. La indiferencia es nada.

Aun hay fuerza y por consiguiente esperanza donde se ven arranques violentos, pero cuando se apaga todo movimiento, cuando no hay pulso, cuando el frió ha llegado al corazón ¿Qué esperar entonces, sino una próxima e inevitable disolución?.

CULPA Y REMORDIMIENTO

La culpa es un sentimiento que induce al remordimiento por alguna ofensa o equivocación , ya sean realizadas estas consciente o inconscientemente, la culpa es la parte de la conciencia humana que nos enfrenta y nos condena por acciones o por pensamientos, la culpa nos informa de las consecuencias adecuadas o inadecuadas de nuestros actos,es un claro indicador que nos dice que hay una manera correcta e incorrecta de hacer las cosas, es la conciencia de haber hecho algo inapropiado, nos lleva a tener en cuenta los sentimientos de los demás, por lo tato nos hace valorar el alcance de nuestras relaciones, el remordimento es una de las consecuencias de la culpa que surge en la conciencia, angustia y desasosiego, inquietudes que despiertan la memoria de una culpa, crece de modo imperceptible dentro de nosotros. La culpa y el remordimiento son una llamada de nuestra conciencia producida por el choque entre el modelo ideal de nuestra conducta interiorizada y lo que se hace en la realidad. Consciente o inconscientemente cada uno de nosotros tenemos un conjunto de pautas o leyes que marcan nuestro comportamiento, podríamos llamarlo código moral personalizado, que podrá o no coincidir con el código social en el que vivimos, pero que por supuesto contribuye en el perfil de nuestra conducta, la sociedad crea reglas y nosotros las adoptamos,el código moral personal, es nuestro código de conducta, por nuestro bien estar personal y el de los que nos rodean, necesitamos superar el sentimiento de culpa y aceptar las cosas tal y como son, porque se hace lo que se puede, no lo que deseamos. En nuestra vida social, al margen de creencias y cuestiones de fe, luchamos contra este sentimiento tratándolo de reparar pidiendo disculpas, o recnociendo nuestro error. Remordimiento, esta palabra implica una profunda inquietud y dolor interior cuando se experimeta, si nos preguntamos que nos pasa a nosotros, veremos que efectivamente nos sentimos culpales de haber cometido algo desacertado por no decir malo literalmente, cuando conseguimos elaborar esa sensación nos damos cuenta que nos setimos culpables, aunque en ocasiones no hagamos nada con mala intención, este sentimiento va creciendo dentro de uno mismo, y lo vivimos de la misma forma como si se nos hubíese atragantado un objeto en nuestra garganta. El remordimiento que sobreviene cuando uno no ha elaborado esa culpa inconsciete, se vuelve obsesivo y doloroso, va minando nuestra autoestima, y nos decimos frases como, “te lo tienes merecido”,” fuiste insensble”….. Los remordimietos contribuyen a una pérdida de confianza, nos acaban ahogando si los dejamos, cuando consideramos la causa de nuestro remordimiento y nos decimos honestamente,” si lo hubiera sabido no lo habria hecho o dicho.”…, no deberia ser motivo de remordimiento, las acciones o palabras que pueden merecer remordimientos , son las que hacemos o decimos sabiendo que no está bien, que pueden dañar, en cualquiera de los casos, sólo debemos usar el remordimiento para enseñarnos a nosotros mismos. El efecto emocional del remordimiento es demoledor, el remordimiento se ceba en personas con sensibilidad hacia los demás, con un sentido elevado de la justicia y buen proceder, pero el mayor efecto destructivo lo tiene cuando el perjudicado no está a nuestro alcance, no podemos pedir perdón bien porque está lejos de nostros psicológica o fisicamente, o bien porque ha muerto. Existe una culpa natural, nacida cuando quebrantamos alguna ley moral o social, tener este tipo de sentimiento nos indica que nuestros mecanismos morales estan funcionando correctamente, pero tambien existe un tipo de culpa o remordimiento en algunas personas llevado hasta el extremo, se sienten culpables por todo, y su remordimiento les persigue como si de su propia sombra se tratara, este sentimiento de culpa no esta sujeto a razones lógicas, sino a creencias erróneas, aprendidas a través de una educación represiva y culpabilizadora, la culpa y el remordimiento como toda conducta humana es un hábito adquirido a través de la educación y especialmente en la infancia, en esta etapa el sentimiento de culpa se utiliza para obligar, someter y controlar, cuantas veces he utilizado las palabras amenazadoras de “si no haces esto”…en mis hijas. Culpa y remordimiento son emociones que deberiamos sentirlas lo menos posibles si es que hemos de sentirlos, liberarnos de creencias y obligaciones inútiles ayudaria, todos tenemos algun sentimiento de culpa y remordimiento por oportunidades perdidas, por cosas mal hechas, palabras mal dichas, por haber sido alguna vez egoistas, pero de lo que de verdad deberiamos sentirnos culpables es de no ser felices. Debemos aceptar los errores cometidos, pero no torturarnos por ellos, ni dejar que se conviertan en una caga que nos hagan ir mas lentos, aprender de ellos y seguir adelante, eso es la vida, el remordimiento, es una sensación como muchas otras imposibles de evitar, está incluida en el lote de sensaciones que se nos concede al ser humano, lo importante es no vivir con el remordimiento, sino superarlo. Lo mejor cuando obramos mal es tratar de enmendar el error, pero en ningun caso debemos llevar a cabo una lenta y pausada meditación sobre nuestras faltas, revolcarse en el fango no es la mejor manera de limpiarse.

El carácter de una persona lo determinan los problemas que no puede eludir y el remordimiento que le provocan los que ha eludido.”.

CURIOSIDAD

A veces nos enfadamos y reprendemos a las personas curiosas, nos caen mal, y tememos estar a su lado, por que tarde o temprano sacarán a relucir nuestra vida privada, y nuestra vida privada nos importa mucho, siempre corre peligro cuando alguien se pone a curiosear donde no le llaman, la curiosidad vista de esta forma, nos es ingrata, mala, desagradable y no la podemos aceptar, desde el fisgoneo hasta la indiscreción, desde la investigación hasta la rareza o lo nuevo, la curiosad tiene muchos sentidos y significados.Cási desde el nacimiento, el niño es curioso, se pone en contacto con los objetos y personas que le rodean para saber cómo son, cómo se mueven y porque están ahí, es su actitud natural, consiste en sentir interés por todo y dejar de mirar el mundo con prejuicios, investigar,descubrir y experimentar, son artes que los niños dominan, su intenso deseo de comprender el porqué de las cosas, el estímulo para encontrarle sabor a todo, el porque, se convierte en su palabra favorita, recuerdo haber pensado en mas de una ocasión que mis hijas tenían una fábrica de porqués, a cada porqué que trataba de responder, ellas fabricaban otro, y así hasta que al final me rendía y les decía: lo siento no lo se todo, otra de las cosas que me sacaba de mis casillas era ver cómo destripaban un juguete nuevo, sólo querían saber que había dentro, y yo sólo miraba lo que me había costado, su secreto consiste en ver el mundo con ojos nuevos, esta curiosidad apasionada jamás debería desaparecer, a medida que pasan los años, la curiosidad ha sido y es el motor que nos mueve para saber y conocer, el artista, el científico, renueva y amplia, muchos avances surgen del simple hecho de cuestionar el funcionamiento de algo. La curiosidad es una actitud que nos mantiene vigente el interés por conocer y comprender muchos hechos y procesos de nuestra vida, gracias a ella la humanidad a podido descubrir respuestas permitiéndole evolucionar. Hablamos de curiosidad cuando sentimos unas ganas irresistibles por saber algo, pero una cosa es estar curioso por algo en concreto y otra es ser curioso como una actitud ante la vida. La curiosidad ante un fenómeno, problema, pregunta, o simplemente por el simple placer de querer saber, nos mueve a investigar, buscar el origen, mirar,plantearnos preguntas, buscar en internet, enciclopedias…si la curiosidad es el motor que nos empuja para esa búsqueda, la creatividad es necesaria para resolver algunas cuestiones que nos plantea la curiosidad. Una de las principales enfermedades del hombre, es su inquieta curiosidad por conocer lo que no puede llegar a saber (dijo Blaise Pascal), la curiosidad deberia de “contaminarnos”, de ella depende la superación del ser humano. La curiosidad mató al gato,…. pero tambien mató al perro, al pájaro, al mono… y cómo no, al hombre, todos los animales adoramos la curiosidad hasta llevarla en ocasiones al extemo del morbo.

“En la vida existen los círculos y las puertas: los primeros se abren, constatemente, y con los años y el paso del tiempo van cerrándose.El último gran círculo se completa con la muerte. Sobre las puertas, constantemente aparecen en el camino. Hay personas que siguen la senda, sin desviarse a derecha o izquierda, mientras que otras, curiosas, la mayoría, se paran aquí y allá, para ver que se esconde detrás de cada una.Las puertas deben de abrirse necesariamente, porque el ser humano es curioso por naturaleza. Quien no abre puertas, no conoce, no sabe, no aprende, y llega a ese último círculo sin nada en las alforjas y la mente vacía. (Jordi Sierra i Fabra)

TRISTEZA

Una de tantas e infinitas emociones que forman nuestra globalidad es la tristeza. La tristeza es un mecanismo de autodefensa que responde ante una situación que nos provoca dolor, estado de ánimo que influye directamente en la forma de ver la vida y el día a día. Es muy importante prestarle la misma atención que a cualquier otro sentimiento, si aprendemos a ver las emociones como indicadores que tratan de trasmitirnos algo, aprenderemos como regularlas, y las liberaremos cuando éstas interfieran de forma negativa en nuestra vida. Nos sentimos tristes, cuando nuestras expectativas no se ven cumplidas, o cuando las circunstancias hace que la vida son mas dolorosas que alegres. La tristeza siempre es por alguna razón, algo que nos ha ocurrido, ya sea social, físico, personal, emocional…..algo que no hemos resuelto y que va dando vueltas por nuestra mente.No es malo estar o sentir tristeza, todos estamos tristes alguna vez,lo importante es que hagamos caso, que estudiemos a niveles más profundos la causa que desencadenó la tristeza. Cuando la tristeza es por causa de un disgusto o una desilusión, suele durar pocos dias, pero cuando el mensaje de la tristeza es duradero y empieza a formar parte de lo cotidiano y normal, es cuando nuestro sistema debe ponerse en alerta, ya que algo que no hemos resuelto, nos puede bloquear energicamente, nos afecta en la forma en que nosotros sentimos, pensamos, comemos, dormimos, actuamos e incluso transformar en algún tipo de enfermedad, como la famosa depresión. En muchas ocasiones, con la tristeza sentimos la necesidad de estar sólos, y aunque puede ser positivo estar a solas, por que nos hace evaluar la gravedad y levedad de las cosas, después de un tiempo nos damos cuenta que la compañia y conversación de nuestro entorno, palía notablemente nuestro estado de ánimo. La tristeza sirve a un propósito evolutivo de nuestro ser, nos obsesionamos en ser felices todo el tiempo, la felicidad son trozos de tiempo que nos regala la vida, no es una constante, la tristeza puede ser util, nos puede llevar a un cambio, y crecimiento de nosotros mismos, así pués, es un estado natural que nos incita hacía un cambio renovador, nos exige superar y aceptar aquello que pasó. Siempre habrá en la vida situaciones que neceariamente provocan emociones, la tristeza es una de ellas, pero cuando la melancolía y el abatimiento son compañeros constantes sin que halla para ellos un motivo concreto y reconocible, nos encontramos un motivo de alarma, la tristeza es un indicador de que se ha chocado con barreras internas, una señal de alarma, nos advierte de que es hora de concentrarse en lo más importante, de prestar atención y reorganizar de nuevo algunos ámbitos de nuestra vida y de nosotros mismos.

LA TRISTEZA Y LA FURIA

“Había una vez… un estanque maravilloso.
Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente…
Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, la tristeza y la furia.
Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas las dos entraron al estanque.
La furia, apurada (como siempre esta la furia), urgida -sin saber por qué- se baño rápidamente y más rápidamente aún, salió del agua…
Pero la furia es ciega, o por lo menos no distingue claramente la realidad, así que, desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró…
Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza…
Y así vestida de tristeza, la furia se fue.
Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y sin ningún apuro (o mejor dicho, sin conciencia del paso del tiempo), con pereza y lentamente, salió del estanque.
En la orilla se encontró con que su ropa ya no estaba.
Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia.
Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad… está escondida la tristeza.(Jorge Bucay)

CREENCIAS

En una conversación normal del dia a dia, una creencia o creencias, las solemos relacionar con algo relacionado con la fe y la religión. Una creencia es un modelo mental que se crea mediante la interpretación de contenidos y hechos, no precisamente demostrados, no se exige fundamento racional pero es validado, tiene una aceptación común de un grupo de individuos, en el ámbito religioso un elemento esencial es la creencia, podríamos decir que detrás de la creencia y como justificación no hay más que el propio creer, la creencia de algún ser divino o sagrado ha estado presente en toda la historia de la humanidad, en forma humana, animales u objetos, han sido adorados con un poder importante, sobrenatural e inmortal, sobre todo para aquellos que crean en ellos, el hecho de creer en algo que no pueden ver para este tipo de creencias,no imposibilita a los creyentes de poner la mano en el fuego por aquel ser divino que podría solucionar los problemas de éste, tal sean familiares, en el aspecto amoroso lo material e incluso de salud, no sólo pueden traer beneficios a los que crean en él, sino desgracias o castigos para los que le fallen y no lo adoren, tal vez los humanos tienen la necesidad de dar una explicación a algo que no se puede entender cuando no encuentran una explicacion real y lógica y buscan en lo sobrenatural, si le sumamos la pregunta de ¿que hay despues de la muerte?que juega un papel importante en el hecho de creer, obtendremos una esperanza de que al morir el ser humano no dejará de existir, que despues de pasar el tunel habrá un mundo maravilloso, esto da un sentido esperanzador a la persona, una razon de creer al no aceptar que no hay vida despues de la vida. Es dificil hacer cambiar a alguien de ese pensamiento y creencia , no se puede convencer a un creyente de nada, porque sus creencias no estan basadas en evidencias, si no en una enraizada necesidad de creer.

La creencia es el sentimiento que tenemos de certeza sobre el significado de algo, una afirmación personal sobre aquello que consideramos verdadero. La creencia es insegura, tiene algo por verdadero sin estar seguro de ello. creer no significa tener un hecho por existente , sino aceptar un hecho sin conflictos.Las creencias ocupan un espacio, se materializan dentro de nuestros conceptos, constituyen unos pilares fundamentales de la arquitectura de nuestra vida, vivimos de ellas y con ellas, a menudo no las pensamos, por que mas que tenerlas las somos. Las creencias pueden limitar o potenciar a un individuo, las potenciales nos dan confianza en nosotros mismos, permitiéndonos afrontar cualquier situación, las limitadoras nos restan habillidades, si creemos que que somos incapaces de aprender o creemos que ya ha pasado el periodo de aprender con facilidad, imposibilitaremos cualquier oportunidad de realizar nuevas habilidades, ya nos potencien o limiten operan como profecías, nuestros actos verifican y refuerzan nuestras creencias, arraigándose cada vez con más fuerza, pareciendo cada vez más reales. Muchos tendemos a pensar que nuestras creencias son ciertas, y esperamos que los demás las compartan, no nos damos cuenta de que el sistema de creencias y valores es exclusivo de los demás y en muchos casos diferentes. No vivimos una realidad en sí, sino que la elaboramos mentalmente, por lo que esto hace que nuestra vida sea un constante fluir de esperanza o un fluir de sufrimiento, lo que vivimos tal como lo vivimos, depende más de nuestra mente que de la realidad en sí misma. A través de nuestros valores y creencias , damos un significado y coherencia a nuestro modelo de vida, hay creencias que las damos por verdades absolutas, ni siquiera las cuestionamos y nos decimos “así es como son las cosas” , somos reacios a modificar alguna de nuestras creencias, porque desestabilizaríamos todo nuestro sistema. Cuando una creencia la adoptamos como propia, desvinculamos y eliminamos cualquier otra evidencia en contra, y aceptamos sólo aquello que refuerza nuestra creencia. Nuestras creencias pueden influir, y determinar nuestro grado de inteligencia, creatividad, la forma que nos relacionamos e incluso nuestra propia felicidad, vistas desde nuestro interior tienen una apariencia certera, desde el exterior son esquemas mentales en los que confiamos y de acuerdo a ellos actuamos como si estos esquemas fueran ciertos, nuestro comportamiento estará basado a una lógica de acuerdo a las creencias en las que se basa, lo mismo ocurre con los que nos rodean, por muy ilógico e incomprensible que nos resulte el comportamiento de alguien, seguro que es coherente de acuerdo con su sistema de creencias. Saber, conocer, creer, ¿por este orden? deberíamos distinguir las tres palabras, Saber implica creer, nadie puede saber sin creer en lo que sabe, todo saber implica creencia pero no toda creencia implica saber, para transmitir un saber a alguien, lo justifcamos, mostrando las razones en las que nos basamos, muchos de nuestros saberes no han tenido por base una vivencia, sino el testimonio de una ajena. Sólo a las creencias que consideramos verdaderas las llamamos saberes, los saberes son los datos e informacion adquirida que podamos tener sin precisar de la experiencia directa o vivencia sobre algo, por otra parte , si nos exigieran la verdad absoluta de lo sabido, ¿cuantas veces podríamos afirmar que sabemos, sino que creemos saber? ,el saber no evoluciona espontáneamente, sino que la experiencia de nosotros mismos va relacionando nuestros saberes, conocer esta relacionado con algo tangible, palpable , seguro , conocer es un producto de la razón,el conocimiento busca descubrir las causas y consecuencias de algo, en nuestra conciencia evaluamos el creer por algo que puede ser cierto, y conocer por algo que totalmente lo es a nuestro entender. Conocer implica en saber contestar cuestiones de las mas diversa forma sobre algo, conocer supone un contacto directo, con el conocimiento damos un sentido a nuestra acción, cuando conocemos algo, nos formamos una idea general de lo que es y no sólo de cómo aparece, conocer implica a la vivencia directamente, lo podemos palpar y sentir, conocer es compender algo mediante la propia experiencia, entendemos por conocer lo que es necesariamente verdad y real. El saber y conocer están muy relacionados con las razones que justifican la verdad de nuestras creencias,la creencia séa científica o ideológica, se caracteriza comunmente por algo de lo que no se está seguro, que puede no ser cierto, Socialmente lo que se califica como conocimiento está ubicado en un grado superior a la creencia, ¿Como nacen las creencias? Una creencia nace de una idea que posteriormente se reafirma con experiencias, cuando reunimos estas experiencias de forma repetida sentimos que la idea inicial es cierta, es entonces cuando nuestra idea se convierte en creencia y a partir de ahi, todo lo que hacemos mantiene y refuerza nuestra creencia. Todos los conocimientos del ser humano fueron ideas de algún individuo, tuvo que convertir la idea en algo real, justificar, demostrar y convencer a los demás, por que si el resto no acepta ese saber nacido de una idea, no es tal conocimiento. Si nos fijamos por ejemplo en Galileo, tuvo una idea, su creencia iba en contra del conocimiento de la época, justificó su creencia , y se convirtió en conocimiento, descubrió una realidad a partir de una creencia, en este punto cabría preguntarse ¿cuántas creencias de cientificos y no cientificos que ellos tenían como saberes y conocimientos no fueron aceptadas? muchas ideas y conceptos que no están de acuerdo con nuestro prototipo o estructura las desestimamos en el acto, sin ni siquiera darles tiempo para entenderlos, pues nuestras creencias lo consideran inapropiados, inadecuados o faltos de fundamentos, también es posible que muchas ideas mueran en manos de quienes las tienen que apoyar, por el simple hecho de no haber nacido en el momento adecuado.Nuestra sociedad cómo he dicho antes, cataloga el conocimiento muy por encima de creencia, lo que en una sociedad puede llamar a algo conocimiento, en otro momento lo puede degradar a creencia, es decir, en el mismo momento otra sociedad puede tener como creencia lo que la sociedad anterior llama conocimiento, en este punto podríamos decir que la verdad es un acuerdo social. Hay razones para creer, pero también motivos para creer, el motivo es lo que induce a una persona a actuar de una forma determinada para lograr un fín, la seguridad, la firmeza son los grados de certeza de una creencia éstos dan por suficiente las razones para creer en una creencia. un terrorista que se ata a una bomba para inmolarse, lo hace con el pleno conocimiento de que se va al paraiso cuando muera, nadie se mata por creer que a lo mejor va a ir al cielo, nosotros somos los que hacemos la distición por ellos, mientras que nosotros calificamos su accion cómo creer, ellos saben, conocen a ciencia cierta que van a emprender un viaje hacía no se que paraiso. Una creencia lo es por su firmeza, la cuestion de esa firmeza es lo que investigamos, para encontrar el verdadero sentido de lo que intentamos creer. Cuando creemos algo, tenemos la seguridad de que ese algo es verdadero, pero ¿es verdadero en el mismo sentido que cuando conozco y lo afirmo como verdadero? , puedo afirmar, comunicar y expresar a los demás por que creo que me entienden, y al mismo tiempo sobre ciertos valores que engloben a dicha creencia, también valoraré a los demás por mi propia creencia, Es importante saber cuáles son nuestras creencias, cada uno tiene distitntas, yo puedo creer en lo que veo, oigo, miro, vivo, hago, puedo decir lo mismo, repetir las mismas palabras a otros, y cada uno lo interpretará de una forma distinta, por que cada uno tenemos creencias distintas. Las creencias de identidad propia englobarian una causa, significado y límite, cuando cambiamos nuestras creencias acerca de nuestra identidad, nos convertimos en personas dstintas, cualquier cosa que asumamos como parte de nosotros mismos y de nuestra identidad, empezará a tener un impacto más profundo en nosotros y en consecuencia a nuestras acciones. No puedo ir en contra de mis ideas, me repito constantemente, pero a veces los actos no van en concordancia con mis creencias, no creo en la navidad, pero la celebro, por ejemplo, para los que hemos crecido en un ambiente determinado, es dificil de calibrar con objetividad lo que vivimos y celebramos, estamos influidos por nuestras creencias y las creencias que aprendimos en el mundo en el que crecimos, se que mi mente es el vehículo para tener una vida determinada, no siempre soy capaz de unir pensamiento con actos y palabras, el sonido de una creencia lo pone la palabra, y la palabra es tremendamente poderosa, a cada momento hablamos de nosotros mismos, cuando definimos lo que nos rodea y quienes nos rodean, es como una unión entre pensamieto y palabra, que nos hace plasmar fuera de nosotros mismos lo que creemos saber de nosotros. Toda creencia nace de una misma forma: la cabeza de un indiviudo, creencia y conocimiento se basan en hombres reales, todas tienen una comunicación social, tendrá aceptación o será rechazada, pero si se acepta formará parte de la sociedad o de un grupo. Las creencias suelen venir acompañadas de otras personas, y la mayoría las adquirmos en la niñez, lo que mis padres me decían me lo creía a pies juntillas, sin dar opción a la duda, si era buena o mala, que los hombres no lloran, que la vida es un lugar dificil donde cuesta ganarse la vida, que hay un cielo y un infierno…. no sólo lo oía , sino que tambíen lo vivía, materializaba esas ideas y las daba por verdaderas, cuándo yo veía a mis padres trabajar tantas horas al día, llegar cansados y vivíamos tan modestamente, creía de verdad que la vida era un sitio donde se tenía que realizar un duro esfuerzo y un duro trabajo para vivir, cuándo reñían a mi hermano por que lloraba, creía de verdad que los hombres no debían llorar, si no no tenía ningun sentido que lo riñeran mis padres, (lo del cielo y el infierno no lo tenía demasiado claro, no ví nunca a nadie que regresara de ellos y comentara su estancia, pero oponerme a esta creencia dominante me hubiera hecho parecer una desarraigada, meritoria de alguna bronca y castigo que otro). Nací, crecí y me educaron, en una cultura que tenían unos convenios aceptados como válidos y ciertos, me enseñaron “la verdad” la acepté y respeté sin poner en duda su veracidad y validez. No nacemos con creencias sino que las vamos adquiriendo por el camino, padres, hermanos, educadores, medios de comunicación, o en el momento en que algo nos ha impactado soberanamente y que se clava en nuestro consciente o inconsciente, repercute en nuestra vida y a veces tenemos un dificil acceso a ellas, nos basamos en la percepeción de los hechos que observamos, imitamos y aprendimos de las personas que jugaban un papel importante en nuestra vida aceptabamos lo que nos decían y nos lo creíamos como quien cree que cada día sale el sol,a medida que crecemos oscilamos de una a otra creencia, creamos y destruimos, para luego apropiarlas y dejarlas en herencia a nuevas generaciones. Para una persona que creció en un ambiente liberal, le será mas sencillo aceptar a las personas que son diferentes y adaptarse a nuevas situaciones aunque no coincidan con lo vivido, para los que crecieron en un ambiente puramente conservador los cambios no formarán parte de sus opciones, y tenderá a oponerse a todo aquello que signifique una modificación del ambiente seguro en el que creció, curiosamente los humanos oscilamos entre la necesidad de seguridad y la necesidad de libertad, somos capaces de sacrificar parte de nuestra libertad en beneficio de un ambiente seguro, pero una vez logrado, vuelve a nacer la necesidad de libertad, y sacrificamos parte de esa seguridad en beneficio de una mayor libertad. Las creencias son un poderoso filtro con una importancia decisiva sobre nuestros propios resultados, y no sólo con los nuestros, sino que lo que creemos de otras personas tiene un efecto sobre ellas, y viceversa, lo que otros crean de nosotros también tiene un efecto sobre nosotros. Cuando creemos algo, actuamos como si furera verdad, los hechos los interpretamos de acuerdo a nuestras creencias y las excepciones nos sirven para confirmar la regla, siendo las creencias algo tan importante en nuestras vidas, teniendo un papel tan importante en la percepción de la misma, resultaría necesario tomar un control consciente de las creencias de acuerdo a las que actuamos, efectuamos y ejecutamos. Cada persona es libre de creer en lo que estime conveniente o le haga feliz, la necesidad de creer y las creencias se manifiestan en cada uno de forma diferente, dioses, religiones, futbol, amor, amistad, logros laborales….. hay un amplio abanico de creencias, las creencias son esenciales en el ser humano, pero lo esencial es creer en uno mismo.

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VOLUNTAD

¿Has oido hablar de la voluntad? Cuando digo “tengo voluntad” estoy diciéndome a mi misma que tengo la capacidad para decidir, iniciar y desarrollar cualquier actividad personal, el obrar humano, nace y se desarrolla de las decisiones de la voluntad. decir que tengo voluntad, es decir que soy capaz de percibir los valores y los hago propios, que soy dueña de mi misma, aunque no de forma absoluta , claro, en esto consiste mi libertad, y por esa libertad y con sus limitaciones adquiere mi vida un significado real, personal y responsable. Los valores no podemos desligarlos de las personas, todas las cosas estan revestidas de un valor en la medida que merecen nuestra estima, nos agrada, nos produce placer, nos resultan bellas, útiles, amables o verdaderas. La voluntad es mas bien una facultad espiritual, cuyo acto está inclinado hacia algo comprendido por nuestra inteligencia, tiene un caracter propio, es la capacidad de tomar una decisión para alcanzar un fín. La voluntad es la facultad de que tienen los hombres para realizar algo de manera intencionada por encima de las dificultades, contratiempos y estados de ánimo, privilegiando a la intención el deseo y el querer. Todo comienza con el deseo,pero para que el deseo llegue a buen puerto tiene que transformarse en algo que se quiere, desear y querer son dos pretensiones, una que navega por los sentimientos, mientras que la otra es guiada por la voluntad, desear es apetecer algo que se ve, pero que depende de las sensaciones del exterior, querer es verse motivado a hacer algo, anteponiendo la voluntad, esto nos mejora y nos motiva la conducta, en toda conducta motivada hay una elección, voluntad es elegir, y elegir, renunciar, aceptar. A veces aquello que queremos está lejos, y se requiere sacrificar lo cercano y apostar por aquello que nos ilusiona, el apoyo de una voluntad templada en una lucha duradera y firme puede ser la respuesta para alcanzar el objetivo, el viejo dilema de los fines y los medios, lo que nos mueve es algo que nuestra razón lo reconoce como bueno y que vale la pena esforzarse, la meta es estímulo, es el punto de referncia hacía donde se dirije nuestra voluntad poniendo todo de su parte una y otra vez. La voluntad es fundamental para el ser humano, posibilita llegar a nuestros objetivos planeados, hacer lo que realmente se desea, y cumplir con nuestras expectativas. Toda persona tiene voluntad, la voluntad es más que un ansia sensitiva o afectiva, o un querer irracional ciego, la acividad de la voluntad implica una gran tensión, lo que la voluntad logra es dar una fuerza hacía una determinada dirección, aporta todo lo que sea necesario para la actividad de que se trate en cada caso, y en esa misma medida retira la energía para otras actividades, la facultad de la voluntad está siempre presente en nosotros, cuando decimos que alguien no tuvo la voluntad de hacer algo, no quiere decir que no tenga voluntad, es que su voluntad estaba orientada hacía otra dirección, o simplemente lo que realamente ocurrió es que la voluntad de ese alguien era no querer hacerlo. Existen varias formas de voluntad , todas necesarias para el accionar, cuando nos sentimos motivados, con ganas de pasear con alguien, empezar un libro….. estaríamos hablando de una voluntad de iniciativa, rompemos la inercia voluntariamente con ella, y empezamos a elaborar una idea u objetivo, digo voluntariamente en la medida en que lo desarrollamos con conocimiento de lo que estamos haciendo y sobre todo con libertad, pero es importante también la voluntad de perseverancia, perseverar en el tiempo y en el esfuerzo nos ayudará a planificar con mejor audacia, otro sentido de voluntad sería de forma consciente pero inapetente, cuándo tenemos que realizar un trabajo aún estando cansados, recoger las cosas que no estan en su sitio, levantarnos a pesar del sueño….esto representaría la forma mas pura del ejercicio de la voluntad, porque llegamos a la decisión de actuar a pesar de los inconvenientes. la voluntad nos hace ponernos en marcha, romper la inercia, pero si no somos constantes nos servirá de poco, puesto que a la menor dificultad abandonaremos, con una voluntad perseverante en la que la firmeza, el tesón y el empeño prevalezcan, conseguiremos llegar a cualquier cosa que nos propongamos, es cuestión de vencer al derrotista que llevamos dentro. El trasfondo de la voluntad es la superación, repetir los mismos actos cada dia, require tener un buen espíritu, si educamos nuestra voluntad, los hábitos de cada día los realizaremos cada vez con menos esfuerzo. El orden, la disciplina, la tenacidad, y la mirada puesta en la meta, son algunos de los instrumentos en los que se basa la voluntad. la voluntad de hacer las cosas lo mejor posible, nos hará sentir satisfechos de nuestro trabajo, nos elevará la autoestima y fortaleceremos la confianza en nosotros mismos, adquiere más fuerza cuando somos capaces de renunciar a una satisfacción inmediata, y sabemos esperar, postergar y reflexionar. Sobre la voluntad debe de obrar la moral, la moral considerada desde nuestro punto de vista particular claro, la voluntad al igual que la inteligencia y la sensibilidad es capaz de variar de rumbo, pero lo importante es conseguir una voluntad flexible y fuerte al mismo tiempo. Somos un todo unitario, inteligencia, sentimientos, pasiones, y a veces lo afectivo obliga a la inteligencia a marcar unos objetivos puramente pasionales, “las razones del corazón que la inteligencia no comprende” la voluntad en este caso, desarrolla estrategias, y encuentra medios para conseguir el fín que nos hemos propuesto, cuanta más información tenga nuestra inteligencia, más medios encontraremos para conseguir el fín. La voluntad no es algo con lo que nacemos o dejamos de nacer, podemos desarrollarla, y reforzarla, si entendemos en que consite y por que no la fortalecemos. Bajo la voluntad comprendemos todo lo que encamina a que la mente actúe, apetito, deseo, pasion, afecto…..La voluntad es la que tiene la última palabra sobre nuestras acciones, la inteligencia nos puede informar de distintas posivilidades, pero la voluntad es la que decide lo que vamos hacer. Utilizando nuestra inteligencia, elevando nuestros esfuerzos, no dándonos por vencidos cuando las cosas van mal, y poniendo un poco de magía por nuestra parte, conseguieremos afianzar nuestra voluntad, cuando aquello que perseguimos es costoso y dificil de alcanzar, obtendremos nuestra recompensa con los esfuerzos y renuncias del ahora.